lunes, 6 de julio de 2015

HACIA EL FINAL DE UN LARGO Y TORTUOSO CAMINO

El pasado 29 de junio tuvo lugar el acto de clausura del curso académico 2014-2015 en el IES Isabel Perillán y Quirós de Campo de Criptana. En su transcurso se homenajeó y despidió oficialmente a cinco profesores a los que les ha llegado la hora de la jubilación tras muchos años de servicio; del grupo dos se despiden con el curso, pero tres – yo me cuento entre ellos – lo harán ya en las primeras semanas del curso próximo.
Como es lógico, se produjeron algunas intervenciones por parte de los “jubilados”. Reproduzco a continuación el contenido de mi breve discurso:


Esta despedida no puede suceder como si tal cosa. Por esto he escrito unas líneas. Acepto que, si os aburro, me dediquéis al final de mi intervención una sonora pitada, aunque bien es verdad que no tengo aspecto de himno nacional.
Por  el discurrir de los acontecimientos – en este caso el fin de curso – se nos despide oficialmente aquí y ahora a unos cuantos, pese a que a algunos nos seguiréis viendo todavía durante las primeras semanas del próximo curso.
Aunque con esta despedida parece que se pone fin a algo y se da inicio a una nueva etapa en nuestra vida, ésta, la vida, es un continuo fluir que no admite cortes tajantes, lo que me recuerda  algunas palabras puestas en verso de mi, por muchas razones, admirado poeta Antonio Machado, que en El dios ibero nos recuerda que
“ … ni el pasado ha muerto, ni está el
      mañana – ni el ayer – escrito”.

Siguiendo con el mencionado poeta, en uno de sus Proverbios y cantares podemos leer que

“Todo pasa y todo queda,
  pero lo nuestro es pasar,
  pasar haciendo caminos …”

De mi pasar por este Centro deseo que algo quede para el recuerdo y que algún camino haya abierto. Tras recorrer varios institutos de nuestra provincia y alguno de alguna provincia vecina, llegué al de Campo de Criptana hace 28 años, tiempo que da para mucho, bueno y menos bueno. Naturalmente, deseo que se me recuerde por lo positivo, y menos o nada por lo negativo, que de todo ha habido.

Y puesto a evocar el pasado, aunque pueda resultar algo más bien anecdótico, os propongo que, al menos alguna de las veces que citéis, leáis o escribáis el nombre de este Instituto, Isabel Perillán y Quirós, tengáis presente que un buen día, y no por casualidad, se me ocurrió proponer el nombre de esta mujer criptanense del siglo XVII para bautizar a nuestro Centro; la mayoría de los compañeros y compañeras de claustro lo aceptaron, y hasta hoy.

Y ya que hablo de mis compañeros, en cierto modo viene a cuento otra cita de Antonio Machado, que en su Retrato afirmaba

“Y al cabo nada os debo; debéisme cuanto he escrito”.

Pues, mirad, lo siento por el bueno de Don Antonio, pero no puedo estar de acuerdo con él en ese pasaje. En el día a día he aprendido mucho de mis compañeros y compañeras, y espero seguir aprendiendo de todos ellos. Ciertamente, os debo casi todo y os estoy muy agradecido.

Y  pensando en el alumnado vuelvo a mi poeta, en otro de cuyos Proverbios y cantares decía, refiriéndose a muchos españoles de hace ya un siglo :

“Nuestro español bosteza.
¿Es hambre?  ¿Sueño?  ¿Hastío?
Doctor,  ¿tendrá el estómago vacío?
-           El vacío es más bien en la cabeza.”

Pues …, chicas y chicos, no permitáis que vuestra cabeza, vuestra mente esté vacía; llenadla con lo que mejor os parezca, pero no dejéis de llenarla con la semilla que el profesorado os ofrece y os ofrecerá de continuo.

Muchas gracias a todos por estos minutos que nos habéis dedicado en este acto.

      FRANCISCO ESCRIBANO SÁNCHEZ-ALARCOS


sábado, 6 de junio de 2015

BANDERAS

                         
A raíz de la instalación de una bandera española de considerable tamaño en el centro de la rotonda situada en la antigua carretera N-420, a la altura del Centro de Salud de Campo de Criptana, la polémica se desató y proliferaron comentarios hablados y escritos de todo signo, muchos de ellos guiados por la emoción y sin el necesario clima de sosiego que es el que debe presidir el debate de cualquier tema importante, y éste de la bandera lo es. Vayamos por partes.
Edificio del Senado español
En el artículo 4 de su Título Preliminar la vigente Constitución española de 1978, aparte de decirnos cómo es nuestra bandera nacional, nos indica cuáles son los lugares y acontecimientos obligados para que ondee la bandera del Estado y las de las Comunidades Autónomas, a saber, los edificios públicos y los actos oficiales.
Por su parte, la Ley 39/1981, de 28 de octubre, por la que se regula el uso de la bandera de España y el de otras banderas y enseñas (BOE nº 271 de 12 de noviembre), especifica dónde es obligatorio el uso de la bandera española:
-          El exterior e interior de todos los edificios y establecimientos de la administración central, institucional, autonómica, provincial o insular y municipal del Estado.
-          Edificios públicos militares, acuartelamientos, buques y aeronaves, establecimientos de las Fuerzas Armadas y de las Fuerzas de Seguridad del Estado.
-          Locales de las misiones diplomáticas y de las oficinas consulares en el extranjero.
-          Asimismo, en los “buques, embarcaciones y artefactos flotantes españoles, cualquiera que sea su tipo, clase o actividad, con arreglo a lo que establezcan las disposiciones y usos que rigen la navegación”.
Esta ley, por tanto, no obliga a poner la bandera en el centro de una rotonda, pero tampoco lo prohíbe, de la misma manera que tampoco prohíbe que se exhiba en camisetas, pulseras o cualquier otro objeto, siempre – se sobreentiende - que se utilice con el debido respeto, sobre lo que la citada ley igualmente es tajante. Así que es legítimo el uso de la bandera española de las múltiples maneras y en los muy variados lugares en los que hoy en día la podemos encontrar. Por cierto, dicha ley, en su artículo sexto, deja bien claro que “cuando se utilice la bandera de España ocupará siempre lugar destacado, visible y de honor”; nada que oponer en este aspecto normativo a la bandera de la rotonda.
Dicho lo cual hay que dejar bien claro que no es más español ni más patriota quien más exhibe la bandera o quien más habla de ella. Tan español y tan patriota como el anterior es quien no lo hace así. En esto, como en todo en la vida, se impone el sosiego, la mesura y el respeto a las opiniones y las actitudes de los demás.
La bandera de un país, estado o nación – cada cual utilice el término que prefiera – es un símbolo de ese país, estado o nación, símbolo de una comunidad de personas que aprecian sus señas de identidad y que, lógicamente, las defienden y no pueden ver con buenos ojos que, como cualquiera de todos sus símbolos, no sea respetado o sea ultrajado. A partir de esta constatación, cada cual expresará su aprecio por los símbolos con más o menos vehemencia, pero nunca puede derivarse de ello, como antes señalaba, que fulanito o menganito sea más o menos patriota.
En relación con todo lo anterior creo que conviene referirse al nacionalismo, concepto que vemos definido en cualquier libro de texto utilizado por nuestros adolescentes como la “ideología política que sostiene el derecho de los pueblos a decidir sobre ellos mismos y a defender su soberanía”; este concepto nos conduce al de nación, que se nos presenta como “un conjunto de individuos que poseen una serie de lazos culturales propios (religión, lengua, tradiciones, pasado …) y que desean vivir en común”.
Entre los lazos compartidos por una sociedad hay que añadir los símbolos, y entre éstos, en lugar destacado, las banderas. Ahora bien,  - y voy opinando y espero que mis opiniones se respeten como yo respeto las de todos los demás - yo entiendo - extendiendo mi comentario a todo el ámbito nacional español – que, de todos los componentes del concepto  nación, hay quien pone excesivo énfasis en los símbolos – por ejemplo, la bandera – y menos en la auténtica defensa de los derechos de sus compatriotas, muchos de ellos a veces olvidados, discriminados y hasta vejados por  ideologías, mentalidades y por algunos que dicen ser muy patriotas, y es que, las personas, nuestros conciudadanos, son el elemento esencial de una nación. Banderas bien, pero ciudadanos también.

Y al final del relato, añado mi opinión clara sobre la bandera de la rotonda en concreto: me parece una exageración, poniendo por delante mi respeto a quienes aplauden la decisión tomada.
                           FRANCISCO ESCRIBANO SÁNCHEZ-ALARCOS



lunes, 1 de junio de 2015

OTRO CUARTO CENTENARIO, DE CONTENIDO RELIGIOSO

Ermita de la Vera Cruz
Hace exactamente cuatrocientos años, en 1615, tuvo lugar en Campo de Criptana en el ámbito religioso, un acontecimiento que, dada la mentalidad dominante por entonces, seguro que fue calificado de extraordinario: la recepción de unas afamadas reliquias. Era el 27 de diciembre y en la ermita de la “Cofradía y Hermandad de la Santa Vera Cruz” se habían reunido, junto a un numeroso público, los miembros del clero y del ayuntamiento criptanenses. Pongamos nombres a algunos de ellos. El licenciado Cipriano Martínez era el cura párroco. Dos eran los alcaldes ordinarios, a saber, Gaspar de Herriega Guerrero (la calle Monescillo le estuvo dedicada durante mucho tiempo) y Pedro Díaz del Campo, y tres los regidores (concejales si utilizamos la terminología oficial de la actualidad): Esteban Suárez, Bartolomé Sánchez de Juana y Alonso Fernández del Quintanar.

El objeto de la concentración era la celebración de una procesión solemne, para la que se contaba con la oportuna licencia, emitida por el prior del Convento de Santiago de Uclés, doctor D. Antonio Mejía; téngase presente que en esa época nuestra villa dependía de la Orden de Santiago, en cuyo partido de Uclés y provincia de Castilla estaba enclavada. Las reliquias estaban colocadas sobre unas andas que habrían de portar sobre sus hombros varios sacerdotes. ¿De qué reliquias se trataba? La documentación conservada nos los aclara: “dos cabezas de las once mil vírgenes y un relicario con cuatro huesos, tomados los dos de las dichas santas y los otros dos de San Xereón, con otras partículas de santos, todo adornado en [un] relicario con las bordaduras, perlas y piedras que en él hay con la imagen de Nuestra Señora en medio de todo ello ”.

Capitán de los tercios de Flandes
¿Y de dónde procedían tales reliquias? Habían sido enviadas al pueblo por un hijo del mismo, un militar destinado bien lejos de estos pagos, nada menos que en Flandes, en tierras de la actual Bélgica. En efecto, el criptanense Juan Ramírez, capitán y gobernador del “Saxo de Gante” y miembro del Consejo de Guerra de Felipe III, que las había hecho llegar hasta aquí por medio del alférez, también criptanense, Sebastián Sánchez Quirós. La procesión discurrió por las que se consideraban calles principales del pueblo, es decir, y como no podía ser de otra manera, por las que habitualmente lo hacía cada año la procesión “del Santísimo Sacramento en su festividad”, o lo que es lo mismo, la llamada del Corpus Christi, exactamente el mismo itinerario que ésta sigue ahora, pero entonces en sentido contrario: Plaza, Magnes (Virgen), Castillo, Convento, Pozo Hondo, Torrecilla (Cervantes) y del Hospital o de la Torre (Soledad). La solemnidad requería que acompañasen a las reliquias todas “las cofradías, cruces, estandartes e imágenes que en esta Villa hay, y con danzas y músicas”. Queda claro, lo que ahora hay quien llama toda una Magna Procesión.

Alférez
El lugar destinado para las reliquias era la iglesia parroquial – la “iglesia mayor, advocación de Santa María”  - y dentro de ella, en principio, su altar mayor. Llegada la procesión al templo tuvieron lugar “vísperas solemnes, en que asistió la mayor parte del pueblo” y a renglón seguido el alférez antes mencionado transmitió las directrices a seguir según el deseo del capitán Juan Ramírez: en “el altar y capilla que fueren puestas lo estén para siempre jamás a honra y gloria de Dios Nuestro Señor y de sus santos, para bien y devoción de los fieles cristianos, sin que de la dicha iglesia se puedan sacar, prestar ni enajenar para otra parte.

Las instrucciones del capitán no se quedaban en lo expuesto. La ubicación exacta quedaba a voluntad del clero y del ayuntamiento, pero aquél señalaba que las reliquias debían quedar bajo cuatro llaves, cuyos depositarios habrían de ser el cura párroco, cada uno de los dos alcaldes y el presbítero Esteban Sánchez Berenguillo, a la muerte del cual esta última llave quedaría en manos del “sacerdote de misa más antiguo en la dicha dignidad de sacerdote que sea natural y residente en esta Villa ”. De momento, y hasta tanto no se decidiera el lugar concreto para depósito y exposición de las reliquias, “mandaron se pongan, como en efecto se pusieron, en la sacristía de la dicha iglesia, donde estén con la custodia y guarda necesaria debajo de candados y llaves”.

La anterior iglesia parroquial, punto
de destino de las reliquias
Éste es el relato de algo que debemos contextualizar en el ambiente religioso que se respiraba en España y en nuestro pueblo en pleno Siglo de Oro, una época en que tras la celebración del Concilio de Trento la reafirmación del catolicismo frente a reformas como la luterana se plasmaba en múltiples prácticas religiosas, tales como la devoción a las reliquias de santos y santas y la frecuencia de las procesiones.


El relicario, tal como se conserva ahora
Por cierto, la voluntad del citado Gobernador no se cumplió por “siempre jamás”. El relicario despareció cuando el incendio de la iglesia parroquial, en agosto de 1936, y por casualidad se encontró hace varias décadas en unas dependencias del antiguo Convento de Carmelitas Descalzos, en cuya iglesia están actualmente, si bien ya incompletas y sin todos los elementos de adorno que antaño tuvieron; sin embargo, su valor histórico y religioso sí lo conservan, razón por la que  están expuestas al público en una hornacina en uno de los muros laterales de dicho templo, según se entra en él a la derecha muy cerca de la puerta principal. 


                                    FRANCISCO ESCRIBANO SÁNCHEZ-ALARCOS

jueves, 21 de mayo de 2015

AVATARES DE ESTE CRONISTA



Título de miembro de la Asociación de Cronistas Oficiales de España que,
por mi condición de Cronista Oficial de Campo de Criptana,
se me entregó en el Congreso de esta Asociación
celebrado en Ciudad Real en 1989

En la anterior entrega de este blog anunciaba, en relación con el artículo LAS CIFRAS DEL TURISMO, que escribiría algo sobre la cola que aquello traería. Ahora que tengo tiempo, es el momento. Reproduzco a continuación el escrito que el 27 de marzo de este año 2015 envié a la Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento de Campo de Criptana, escrito sobre el que a día de hoy, 21 de mayo, aún no he recibido respuesta.
___________________________________________________________________


"Estimados/as   Sres./as.:

            En la sesión plenaria celebrada por el Ayuntamiento de esta Villa el 9 de julio de 2014 el Sr. Alcalde, D. Santiago Lucas-Torres López-Casero, dijo  entre otras cosas, según recoge el acta de la misma, que “… revisando el tema del Cronista Oficial de la Villa, resulta que no tenemos Cronista Oficial. En el acta nº 22/1988 se nombra un cronista oficial pendiente de ratificar por el Pleno, pero que está sin ratificar …”.
Tengo meridianamente claro que con anterioridad a la fecha mencionada de 2014 se había estado tratando de encontrar en el archivo municipal documentación sobre el nombramiento de cronista oficial de Campo de Criptana; en efecto, pocos días antes de la celebración del pleno del 9 de julio, el funcionario de Secretaría del Ayuntamiento criptanense, D. Antonio Cedenilla, me llamó por teléfono tres veces en un corto espacio de tiempo preguntándome cuándo se me había nombrado cronista oficial de esta Villa pues estaban buscando el nombramiento y no lo encontraban. Como es lógico, le facilité los datos sobre los que se interesaba. Así pues, no hay duda de que se estaba investigando acerca de mi nombramiento como tal cronista. Ruego, por tanto, se me aclare cuál fue el motivo de la investigación que se estaba realizando.
Entiendo que si en el asunto que estoy tratando existía un problema, llamémoslo burocrático-administrativo (la dicha ratificación), de la forma más rápida posible se me debería haber comunicado; parece esto lo más razonable y no tener que enterarme de ello por otras vías. Han pasado más o menos nueve meses desde aquel Pleno y en ningún momento nadie del equipo de gobierno municipal se ha dirigido a mí para hacerme ningún comentario sobre este tema, hecho este que resulta más que extraño e injustificable.
Al respecto he de poner en conocimiento de Vdes. que la Asociación Española de Cronistas Oficiales, en el Congreso que celebró en Ciudad Real en 1989, me hizo entrega de un diploma fechado a 14 de octubre de ese año, en el que  se me otorgaba el Título  acreditativo de mi pertenencia a tal Institución pues cumplía los requisitos que preceptúan sus Estatutos, entre ellos – según puede leerse en dicho  Título - el acuerdo del “ayuntamiento pleno” de Campo de Criptana. Por otra parte, tras el Congreso de la Asociación celebrado en Oviedo en septiembre de 2014 he recibido el documento acreditativo de mi pertenencia a la Asociación a lo largo de 25 años.
Pero, si se prefiere, déjese aparte lo manifestado en el anterior párrafo, y situémonos en la hipótesis que planteaba el Sr. Alcalde: no hay tal ratificación de mi nombramiento en un Pleno.                                                                                                                    
Ese hipotético hecho, de ser cierto, debería achacarse ni más ni menos que a un fallo administrativo (¿olvido tal vez?), pues el Ayuntamiento criptanense siempre, desde julio de 1988, me consideró Cronista Oficial de esta Villa; si esta consideración aludida por parte del Ayuntamiento no hubiese sido cierta - y por citar uno solo de los muchos hechos que la confirman y atestiguan a lo largo de más de un cuarto de siglo - el Ayuntamiento no habría apoyado e, incluso, patrocinado que el Congreso de la antes citada Asociación que tuvo lugar en octubre de 1989 en Ciudad Real celebrara una de sus jornadas de trabajo en Campo de Criptana y, por cierto, con su Cronista Oficial al frente (del libro de actas de aquel Congreso, una vez éstas publicadas, nuestro Ayuntamiento recibió el correspondiente ejemplar y debe estar en su poder).
Por consiguiente, si aquel trámite no se cumplió, ¿qué problema ha tenido el equipo de gobierno municipal actual para no proceder a la ratificación del nombramiento? ¿Acaso no he cumplido con la labor de difundir a lo largo de los años los valores históricos, culturales, etc., de nuestro pueblo? En este sentido, les recuerdo que en 1976 me encontré con un archivo histórico municipal desorganizado, olvidado, convertido en un pequeño rincón marginado de la Casa Consistorial, que durante años lo fui ordenando, organización que a lo largo del tiempo ha ido permitiendo la publicación de retazos de nuestro pasado como pueblo en forma de artículos, libros e, incluso tesis doctorales de diferentes historiadores, aparte de las diferentes publicaciones que llevan mi firma, de cuyo listado, si es de su interés, puedo, cuando lo estimen conveniente, adjuntarles una copia.
Por lo tanto, les ruego:
1.- Me aclaren, como adelantaba más arriba, cuál fue el motivo de la investigación que se estaba realizando en julio de 2014 sobre mi condición de Cronista Oficial de Campo de Criptana.
2.- Me comuniquen,  si es que no existe prueba documental de la ratificación, si me consideran con los méritos suficientes para que el nombramiento que en julio de 1988 el Ayuntamiento de Campo de Criptana hizo a mi favor como Cronista Oficial sea ratificado por el Pleno de la actual corporación municipal criptanense. 

3.- Me concreten, si consideran que no ha lugar para la ratificación, cuáles son los motivos que se tienen en cuenta para denegarla."
________________________________________________________________________

Reconocimiento que se me otorgó en el Congreso la Asociación de Cronistas
celebrado en Oviedo en 2014 por mis 25 años como Cronista Oficial de Campo de Criptana
y miembro de aquélla

Bien, amigo lector o amiga lectora, seguiré teniéndote al tanto de las novedades que vaya dando de sí este asunto.

      FRANCISCO ESCRIBANO SÁNCHEZ-ALARCOS

viernes, 15 de mayo de 2015

A VUELTAS CON LAS CIFRAS DEL TURISMO

Hace pocos días pude oír en un informativo radiofónico que en unas declaraciones – de ésas que ahora tanto se prodigan con motivo de la campaña electoral – del candidato por el Partido Popular a  la alcaldía de Campo de Criptana, Antonio Lucas-Torres,  éste había afirmado que la promoción turística de nuestra villa es uno de sus objetivos prioritarios a poner en práctica si consigue la victoria el próximo 24 de mayo, y así se podría conseguir que de 32.000 visitantes anuales que recibe Campo de Criptana se pasase a los 200.000.
¡Vaya! Ataque de sinceridad llaman algunos a esto. Lo digo porque el  discurso oficial de las autoridades municipales criptanenses en los últimos años, siempre que se presentaba el momento oportuno (presencia en FITUR, declaraciones a los medios de comunicación, etc., etc.), era que el número de visitantes que nos honran con su presencia alcanza desde hace tiempo los – míticos en mi opinión – 200.000.
Pues bien, debe tener presente el lector que por haber puesto en duda el dato de los 200.000 en un artículo que publiqué en www.campodecriptana.info, dicho artículo fue censurado y eliminado de esa página web por imposición del alcalde, Santiago Lucas-Torres. No obstante, el artículo, titulado LAS CIFRAS DEL TURISMO, puede leerse (su fecha es 19 de julio de 2014) en el blog que me creé a raíz de aquel incidente y que se llama AYER Y HOY DE CAMPO DE CRIPTANA. CRÓNICAS DE LA VILLA (franciscocronistacriptana.blogspot.com).
Ah!, y el incidente trae cola, pero de ello ya informaré al lector cuando llegue el día y la hora más convenientes.

                        FRANCISCO ESCRIBANO SÁNCHEZ-ALARCOS

jueves, 14 de mayo de 2015

LA ANTIGUA PLAZA DEL POZO DE LAS ERAS


Esta entrega viene dada por la urgencia de intentar aclarar un equívoco surgido en el transcurso de la intervención de una persona del público durante el acto de presentación del programa electoral del Partido Socialista Obrero Español en la Casa de Cultura de Campo de Criptana en la tarde del jueves 14 de mayo.

El nombre de Plaza de las (los) Infantas para sustituir el antiguo nombre de Plaza del Pozo de las Eras no fue obra de la corporación municipal presidida por Ramón García-Casarrubios (1983-1987). El cambio de denominación acaeció mucho antes, concretamente fue una decisión del Ayuntamiento criptanense tomada el 14 de abril de 1890, y no fue dedicado aquel nombre a hijas de tal o cual rey español, sino a integrantes de una familia de nuestra localidad.
La Plaza Infantas en el plano de 1911

Los Infantas eran unos hermanos ricos propietarios que vivieron en el siglo XVIII, alguno de ellos historiador y miembro del cabildo de la catedral de Toledo por aquel entonces. Uno de ellos, Manuel Vicente de las Infantas, fue propietario del Molino Infante o Infanto (así queda recogido en el Catastro de Ensenada, de 1752).

Se puede consultar el plano de Campo de Criptana de 1911, aquél que elaboró Domingo Miras, para comprobar que efectivamente el nombre de ese punto del casco urbano era "Plaza Infantas".

Entiendo que, al ser varones y estar dedicado a ellos, ese lugar del pueblo debería ser, con propiedad, llamado Plaza de los Infantas; si se le llama "de las Infantas" es porque el apellido era así, "de las Infantas". 

Espero haber contribuido a deshacer el mencionado equívoco.

                    FRANCISCO ESCRIBANO SÁNCHEZ-ALARCOS

sábado, 2 de mayo de 2015

CERVANTES Y EL QUIJOTE EN EL CALLEJERO DE CAMPO DE CRIPTANA ( y XXXIV)

                    U N  E P Í L O G O  N E C E S A R I O : T I P I S M O    U R B A N O   
                                  Y   A T R A C T I V O     T U R Í S T I C O


Más de la mitad de las vías urbanas objeto de esta serie que con la presenta entrega (la 34) llega a su fin se sitúa en el área más elevada de la ladera de la Sierra de Criptana en que se asienta parte del pueblo e integran, por tanto, lo que conocemos por Albaicín. Las normas urbanísticas municipales que abarcan todas las zonas de la localidad, ponen especial énfasis en la conservación de los elementos definidores - consolidados a lo largo del tiempo - del tipismo criptanense en ese sector del Albaicín y de su entorno urbano.

Por encima de las normas urbanísticas, cualquier persona con cierto interés en el tema conoce esos valores: colores blanco y añil en las fachadas de los inmuebles, teja curva árabe, etc., etc. Por respeto a la tradición, que en este caso se conjuga sabiamente con lo positivamente estético, y porque esa zona alta del pueblo, tan cercana al lugar de ubicación de los molinos de viento, debe ser, por su singularidad, la más visitada – junto al resto del Campo de Criptana monumental –, tiene que ser objeto de principalísima atención por los poderes públicos.

Como se vio anteriormente, ya quienes en 1955 decidieron poner nombres cervantinos y quijotescos a buen número de esas calles cayeron en la cuenta del atractivo y disfrute que la contemplación de esas vías urbanas, al tiempo que el paseo por ellas, habrían de proporcionar al visitante. Es ésta una idea que se ha oído repetir una y otra vez a los gobernantes criptanenses de diferentes épocas y de distinto signo político; lo que hace falta es que, de verdad y de forma definitiva, se pase de la palabra a la acción y se procure hermosear no sólo éste sino todos los sectores del casco urbano.

Cuando en junio de 2004 redactaba el libro que he rememorado en los contenidos de los 33 capítulos anteriores de esta serie, señalaba que “cierto es que se han llevado a cabo actuaciones en la dirección indicada; recuérdense en este punto aquéllas de las que han sido protagonistas los miembros de la Escuela Taller Molinos de Viento, que trabajó hace unos años, hasta 1998, en la restauración del molino El Sardinero así como en la rehabilitación de otros monumentos y calles y callejas de su entorno, sin olvidar posteriores restauraciones de antiguos molinos”, y añadía que “mucho queda por hacer en orden a conseguir la mejor imagen del sector urbano que nos ocupa y que, si en verdad – así lo  creo – hay interés por recuperar urbanísticamente El Albaicín, tal como se anuncia desde el Ayuntamiento, tarea hay por delante”.

Las ilustraciones que acompañan a los capítulos anteriores, que por fuerza son sólo una muestra de la realidad, dan fe de la obra realizada – que su mantenimiento necesita para que no se pierda lo logrado con mucho esfuerzo – pero también de las que hay pendientes, dado que la degradación urbanística observada en las calles de la “ribera de la Sierra”, según expresión utilizada desde antiguo, alcanza cotas elevadas debido a razones diversas entre las que cabe citar el abandono de inmuebles bien por emigración, bien por traslado dentro del pueblo a zonas de reciente urbanización, y la imposibilidad de dedicar recursos suficientes al mantenimiento de la vivienda por parte de quienes no tienen los medios económicos suficientes, sin olvidar el hecho de que en ocasiones la degradación viene dada por el mal gusto del propietario de una casa a la hora de dotarla externamente de materiales y pintura.

Por consiguiente, intervención municipal necesita, indudablemente, dicho sector del casco urbano, pero no radica ahí sólo la solución del problema. Iniciativa privada más iniciativa pública – muy importante ésta para marcar la línea a seguir – son precisas para que los valores naturales de la zona, adecuadamente resaltados, y su modificación por la ocupación humana sean otro de los atractivos de Campo Criptana, pensando no sólo en el goce estético de los visitantes sino también en el de todos los criptanenses.

Es oportuno citar aquí las opiniones e ideas lanzadas en su momento por D. José Antonio Sancho Calatrava director de la Escuela Taller citada acerca de lo hecho por ésta y de lo que debe ser el compromiso  para el porvenir en orden a la consecución de unos objetivos que muchas personas compartimos en esta villa: “ ... La iniciativa del Ayuntamiento de Campo de Criptana de emprender de forma decidida  (...) la rehabilitación del barrio del entorno de los molinos, es sólo un tímido comienzo que deberá ser continuado en el futuro con otras medidas: nuevos proyectos focalizados en la misma zona; control del estricto cumplimiento de la disciplina urbanística; apertura de líneas de ayudas a los vecinos que quieran preservar la arquitectura popular; cambio de mentalidades y de objetivos, hacia actitudes de denuncia más comprometidas (respecto de lo público, pero también de lo privado), en las asociaciones ciudadanas que pretender defender el patrimonio; ... y, cómo no, represión sin paliativos del vandalismo hasta ahora impune, sean quienes sean los delincuentes que lo practican ... “  (MOLINOS DE VIENTO. Revista de la Escuela Taller. Junio de 1998, página 3).

Situándonos en 2015, ¿qué hay de aquel Plan Especial para la Sierra de los Molinos y el barrio del Albaicín del año 2006 coordinado por D. Rafael Mata Olmo? Las autoridades municipales pueden y deben darnos “pelos y señales” de lo hecho y no hecho tras aquel convenio con la entonces Cajamadrid por importe de no pocos cientos de miles de euros, pero es evidente que, como apuntaba más arriba, queda mucho por hacer en tales ámbitos urbanos y periurbanos.


              FRANCISCO ESCRIBANO SÁNCHEZ-ALARCOS